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Hace un tiempo yo leí en las noticias, en los portales, que en Boston una joven entró acompañada por su novio al Hotel Hyatt para encargar su banquete de bodas.
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Los dos revisaron el menú, hicieron los arreglos florales, eligieron la vajilla, tenían gustos muy caros ambos, y la cuenta ascendió a unos 13 mil dólares.
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Después de dejar un cheque por la mitad como pago inicial, la pareja se fue a casa a elegir las tarjetas de invitación.
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El día que iban a enviar por correo las tarjetas, el novio se empezó a cobardar, como casi la mayoría de algunos novios que conozco, dijo...
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no estoy seguro, es un compromiso muy grande, vamos a pensarlo un poco más, tal vez tenga que estar un poco más tiempo con mamá porque apenas tengo 42 años.
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Cuando su enojada iracunda prometida regresó al Hyatt para cancelar el banquete, la gerenta de fiestas le dijo, bueno, el contrato dice que hay solo dos posibilidades, perder lo que ya pagó, o sea, la mitad que había puesto, o seguir adelante con los planes de la fiesta.
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Lo siento, es parte de la letra pequeña y así funciona. Parecía loco, pero mientras más la novia abandonada, como novia de rancho, como dice en México, más lo pensaba, más le agradaba la idea de seguir adelante con los planes de la fiesta, ¿no?
01:50
Así que tuvo la loca idea de usar ese dinero que no podía recuperar para darle una fiesta a los parias de Boston una noche en el centro, en el downtown de la ciudad. Y así fue como una noche de junio de 1990 se celebró en el Hotel Hyatt una fiesta como nunca se había visto antes. La anfitriona envió las invitaciones a las misiones de rescate, a los comedores comunitarios, a los refugios para la gente sin hogar y aquella noche toda aquella gente acostumbrada a revolver la basura para comer cenó el menú más fino de la ciudad al que nunca habrían accedido de otro modo.
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Los camareros del Hayat, vestidos con sus impecables uniformes, le sirvieron entre mes a un grupo de ancianos apoyados en muletas, en andadores de aluminio.
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Las mujeres sin hogar, los vagabundos, los adictos, se tomaron una noche de descanso de la dura vida al aire libre bajo los puentes para beber champán, tomarse un Malbec argentino, porque si era de nivel había Malbec argentino. Lo que no había era pupusas, porque se aseguró...
03:06
la muchacha de que todo fuera muy delicado.
03:10
Se comieron un pastel de chocolate, bailaron al ritmo de una gran orquesta hasta la madrugada.
03:16
Fue la noticia esta de los 90, Fue lo más parecido que vi a la parábola de Jesús y los escandalosos invitados al banquete. Pero lo que más me llamó la atención es que el periódico tituló a la mañana siguiente, en letras de molde gigantesca, anoche se celebró una elegante fiesta en el Hyatt con gente de clase B.
03:41
Gente de clase B.
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Cuando yo leía el titular, a mí me llamó mucho la atención que todavía exista gente que pueda ser catalogada con una sola letra.
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Gente clase B, ¿no? No sabía ni siquiera que existía esa categoría.
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Por cierto, hay una vieja novela de 1850 titulada La letra escarlata, que en esta novela una mujer es considerada culpable y condenada a llevar una letra A escarlata sobre su vestido como símbolo de la vergüenza y la extraña sentencia la obliga a permanecer expuesta a la humillación pública porque es la manera que tienen en ese pueblo o que tenían de castigar la promiscuidad. Entonces digo, a veces somos muy rápidos en poner etiquetas a la gente según el error que haya cometido, según su pasado, según su identidad, pero es igual de cierto tanto en la iglesia como en la cultura, ya sea una A de adulterio, una D de divorcio, una G de gay, pero no es así como Dios nos ve o nos cataloga.
04:53
estoy completamente convencido que Dios nunca nos pondría un catálogo o bajo un catálogo de una letra. Él nos da, dice la palabra, un nombre nuevo, una nueva identidad y fundamentalmente un nuevo destino. Entonces, Jesús nunca se identificaba con el pecado de la persona, nunca veía a la persona y veía su pecado. No vamos a ver nunca que Jesús...
05:18
lo etiquetaba por lo que estaba haciendo, sino que él siempre tenía la particularidad de ver ese pecado ajeno a lo que en realidad era la persona, como que era algo que no le pertenecía, una carga que debía soltar.
05:33
pero a veces la noción que el amor de Dios llega a nosotros sin costo alguno, por nuestra parte, sin condiciones, es como que parece que va contra todos nuestros instintos humanos. Decimos, no, no, no, puede ser.
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Mi mamá solía decir, cuando la ofrenda es grande, hasta el santo desconfía, ¿no?
05:53
Cuando le llevamos una ofrenda grande, el santo dice, ¿qué pasó, hermano, qué hicimos? ¿No?
06:00
Porque uno dice, bueno, para todo hay un pago. ¿Cuál es la trampa? Nada es gratis.
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Alguien dijo alguna vez, si ves algo gratis en Internet, algún producto gratis en Internet, es porque tú eres el producto.
06:12
Porque de alguna forma tu información ha sido vendida y cuando ingresas a un lugar gratis están absorbiendo, en palabras más simples, chupando tu información. Entonces, nada es gratis, y lo sabemos, ni el agua es gratis.
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Pero uno dice, bueno, si nada es gratis, ¿por qué el Señor nos perdonaría gratis? ¿Por qué dejaría de ver nuestro pecado? Bueno, pregúntale a cualquier persona, random, así, aleatoriamente, ¿qué hay que hacer para llegar al cielo? De hecho, pregúntaselo a cualquier persona que asista a una iglesia, a una basílica, a una sinagoga, a una iglesia protestante, y la mayoría te va a contestar, y bueno, ¿cómo que hay que hacer? Hay que guardar la santidad, hay que ser santo. Ahora, los relatos de Jesús contradicen esta respuesta que a nosotros nos sale casi de manera orgánica o como un acto reflejo.
07:05
Según Jesús, no estoy diciendo que no haya que guardar santidad, sino que lo que Él dice es que todo lo que hay que hacer es gritar como los náufragos, auxilio, y Dios acepta todo aquel que se arrepienta y pida ayuda. No dice, aquel que esté primeramente limpio puede acercarse a mí, Él dice el que pide ayuda. como cualquier náufrago que se está ahogando, como hizo el ladrón al lado de Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Fue todo lo que pidió, es un grito de ayuda, la ayuda de cualquier náufrago, de alguien que se está ahogando.
07:38
Y esta, la de hoy, es la historia de una mujer que estuvo a punto de perder la vida y también es la historia de un grupo de hombres que en algún momento, entre la cuna y la tumba, se olvidaron que se dedicaban a salvar vidas, a salvar vidas como la de esta mujer.
07:58
Y también en la historia de alguien que se mantiene buscando los naufragios de la gente rota, que sabe cuál es su misión. Entonces leemos el relato, que lo podemos luego leer en casa con más detenimiento, el relato de esta mujer de la historia en el capítulo 8 de Juan.
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La mujer posiblemente se había casado joven, como tantas mujeres estaba...
08:20
enamorada del amor, enamorada del matrimonio ideal, enamorada de la foto, soñaba con tener un esposo que la amara, con crear una familia y las cosas en algún momento, sin entrar en detalles porque la Biblia tampoco los da, no salieron como ella lo había planificado.
08:40
Estaba desilusionada con su vida, desilusionada con su matrimonio, Quizá fuera culpa del desdén, de la desidia de su marido, o lo más probable, como suele ser en estos casos, que los dos tuvieran parte de la culpa.
08:57
Cuando una pareja empieza a disociarse o a distanciarse, por lo general es fisty-fisty, siempre es la mitad y la mitad.
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Y en algún momento de esta disociación, de esta distancia entre ambos, esa mujer conoció a otro hombre.
09:12
Un hombre que logró verla que notó que ella existía, que le prestó atención y que además daba la impresión de que quería escuchar lo que ella estaba hablando, cosa que a ella ya no le ocurría hace años con su esposo.
09:30
Y esto es algo muy poderoso para un corazón que sufre, a veces un poco de atención suele ser una gota de agua en el desierto.
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y al principio todo era muy inocente, desde luego, era un hombre que le prestaba atención, ni siquiera había una connotación erótica en la cuestión.
09:49
Pero entonces llegó el día en que cruzaron cierta línea, tal vez un contacto, un abrazo que duró un poco más del tiempo adecuado, o quizá una mirada mutua, sensual, que de alguna forma para los dos que eran adultos implicaba algo ilícito, Tal vez fuera el hecho de compartir ciertos secretos.
10:11
Después siguió traspasando otros límites hasta que aquello se convirtió en una affair, en una aventura amorosa.
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Y mientras aquello fuera un secreto, ella era como que estaba llevando dos vidas paralelas, dos universos diferentes.
10:30
Cuando ella estaba viviendo en uno de los universos, podía imaginarse que el otro universo no existía.
10:36
No era maquiavélica, no era una mujer calculadora, fría, simplemente ella cambiaba el chip.
10:44
Evitaba pensar en lo que esto podría ocasionarle a sus hijos, tampoco quería pensar en el daño que le estaba haciendo a su alma, aunque sí lo estaba haciendo. Ella pensaba que cada encuentro con este caballero de alguna forma la elevaba a la cima del cielo sin saber que tocaba las puertas del infierno cada vez.
11:04
Su alma se iba cincelando sin que se diera cuenta, porque eso es lo que hace el pecado, que no se detiene, siempre lleva a otro peor.
11:13
Ella solía ser una persona veraz, diáfana, transparente, no tenía nada que ocultar.
11:20
La primera vez que le mintió a su esposo acerca de dónde iba para poder estar con aquel hombre, le latía con fuerza el corazón y se sonrojó.
11:30
De hecho, estaba segura que su esposo podía sentir que ella no le estaba diciendo la verdad.
11:37
Pero ahora se había vuelto tan experta en engañar a su esposo, en cambiar la agenda, en engañar a sus hijos, que podía mentir sin que se le notara.
11:49
Ella misma ni siquiera lo notaba, mucho menos su esposo que, para variar, vivía en su propia constelación estelar.
11:57
Se había convertido ella, sin quererlo, en una timadora, en una estafadora profesional.
12:03
La primera vez que fue a la sinagoga y oyó las Escrituras, después de haber dormido con aquel otro hombre, estaba seguro que todo el mundo podía ver la culpa que se le notaba en la cara.
12:15
Pensaba que en algún momento todos la iban a descubrir.
12:18
Pensaba que Dios la iba a fulminar en un rayo o la iba a dejar muerta.
12:24
Entonces esa primera vez le prometió a Dios que nunca más volvería a ver a aquel hombre, pero nadie la descubrió y tampoco hubo ningún rayo de parte de Dios.
12:34
Entonces siguió yendo a la sinagoga sin pensar demasiado en la aventura amorosa y ahora sí disoció los dos universos.
12:42
Tampoco pensaba demasiado acerca de Dios para ser honesto.
12:47
Trataba de pensar durante otras cosas, durante las oraciones. Se había vuelto sin quererlo en una hipócrita, justamente lo que ella tanto había criticado. Y mientras su secreto estuviera intacto, no iba a pensar en aquello.
13:02
Muy de vez en cuando se despertaba en la mitad de la noche sudando frío, pero por lo general luego se olvidaba de haberse despertado a la madrugada. En realidad, no notaba lo que le estaba sucediendo por dentro. Y fue entonces...
13:18
que llegó a esa noche, la noche en que todo iba a cambiar y que su vida iba a cambiar tal como la había estructurado. Estaba con aquel hombre con el que había estado, quién sabe, muchas veces antes. Pero esta vez algo sucedió, se abrió la puerta de golpe, había hombres vigilando afuera, otros que habían entrado para llevársela. Ella gritó, lloró, suplicó que tuvieran compasión.
13:45
lo habría dado todo por volver donde estaba antes de cruzar el primer límite, pero ya no podía.
13:55
Y aquella fantasía, aquella neblina irreal en la que había estado viviendo durante tanto tiempo, había desaparecido así, en un chasquido de dedos, en cuestión de minutos.
14:07
Como había sucedido antes de la caída en el huerto, de pronto se le abrieron los ojos y De pronto todo tuvo sentido, un real sentido.
14:17
Y se vio desnuda, se sintió avergonzada, quería esconderse, pero ni modo, ¿a dónde ir?
14:25
Pero no la habían obligado a eso. Ella sabía que había escogido de alguna forma esa vida.
14:31
Estaba herida, tenía necesidades que no fueran satisfechas, ella podría explicárselo tranquilamente a cualquier terapeuta.
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No era que tenía...
14:40
el afán de ser una promiscua, no era que era una adicta al sexo, solamente quería un poco de afecto.
14:47
Pero tampoco era una simple víctima, porque ella había tomado mil decisiones que la habían llevado de manera inevitable, inexorable, a un momento como aquel.
15:01
Claro que se suicidaría ahí mismo si ellos se lo permitían.
15:05
Lo único que podía pensar en quitarse la vida.
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pero obviamente no se lo permitieron, la envolvieron en sábanas, ni siquiera le dejaron poner su ropa interior, un tapado, la envolvieron en sábanas y se la llevaron, como al paralítico que un grupo de hombres lo llevaron a Jesús, solo que estos hombres que la llevaban a ella no eran amigos suyos como los del paralítico, eran enemigos y no la llevaban ante Jesús para que fuera sanada, sino para matarla, para liquidarla.
15:36
Mientras tanto Jesús se acababa de sentar para enseñarle a la multitud y estos hombres estaban buscando una manera por lo cual pudieran acusar a Jesús. Así que la mujer acá viene a valer menos en la historia de lo que yo te estoy contando. La mujer solo es la carnada.
15:55
Ellos iban por el pez gordo, por Jesús. La mujer solo es el pequeño gusano.
16:01
La mujer es la carnada para atrapar a Jesús, ella es simplemente el gusano.
16:07
Entonces, si se acercan con la mujer envuelta en sábanas, con el cabello sudoroso, muerta de vergüenza porque está todo el barrio ahí, posiblemente su marido escuche el alboroto y salga también, sus hijos.
16:23
Los hombres le dicen, maestro, le dice maestro como si lo estuvieran honrando, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio, o sea, durante el acto sexual, durante el coito, ha sido sorprendida.
16:42
La ley hebrea hablaba con toda claridad sobre lo que se exigía para alguien que fuera sorprendido o sorprendida en el acto mismo, Las evidencias circunstanciales no bastaban.
16:59
Un solo testigo no bastará para condenar a un hombre acusado de cometer algún crimen o delito, había dicho Moisés.
17:06
Por lo que todo asunto se resolverá mediante el testimonio de dos, tres o más testigos. Y eso es lo que habían hecho.
17:14
Eso significa que durante algún tiempo, dos o más de aquellos hombres habían estado merodeando la casa de aquella mujer.
17:24
se mantenían vigilándola por las ventanas.
17:27
No fue un acto furtivo que pasaron, vieron una ventana abierta y una pareja en condiciones íntimas. No, no, no, no, eso era un plan orquestado.
17:37
No sabemos por cuánto tiempo la vigilaron ni cuánto dieron.
17:41
Pero yo pienso que tanta premeditación y alevosía a sangre fría nos habla del desprecio tan fuerte profundo, en primera instancia tan misógino que estos hombres tenían, tanto odio a la mujer y tanto desprecio por Jesús.
17:58
Los expertos han señalado que el amante no estaba allí, a pesar de que la ley decía que a él también lo tenían que lapidar, el amante también tenía que ser apedreado, sin embargo no estaba ahí, se llevaron solo a la mujer y entonces hay quienes especulan y yo estoy con esa especulación que los líderes religiosos podían haber estado en combinación con aquel hombre, le habrían pagado para que enamorara a la mujer, para que la sedujera y llegado el momento ellos aparecerían para crear todo aquello de manera que después lo dejaran marchar.
18:34
Como quiera que fuese, la llevaron ante Jesús y le dijeron, la atrapamos en el mismo acto y la ley es clara a Jesús, hay que apedrearla, ¿sí? ¿Qué dices tú?
18:48
¿Qué hacemos?
18:50
La apedreamos y pensaron, ahora sí, ahora lo atrapamos.
18:57
Porque si le tiene misericordia, lo acusamos de ser un pusilánime, un flojo, en el cumplimiento de la ley de Moisés y va en contra de lo que la ley dice. Si dice, no, perdónenla, es que no tiene el carácter, no es líder, no es un rabino. Si dice, apedrénla, la multitud nunca se lo va a perdonar.
19:20
Además de esto, las autoridades romanas les habían prohibido a los judíos que ejecutaran a nadie si no pasara primero por el procónsul.
19:30
Por eso tuvieron que llevar a Jesús luego ante Pilato.
19:35
Así que ellos no podían ejecutar por sí mismos a nadie, así que si Jesús decía pedrenla, se iba a meter en problemas con el imperio, tendría problemas serios con el César. Ahí estaba la mujer, temblando de culpa, de temor, deseando morirse y creyendo que eso era lo que le iba a pasar.
19:58
Pero sus acusadores no la ven, insisto, ella es el gusanito, es la lombriz, la carnada.
20:04
Van a por él, van por Jesús.
20:08
Y todo lo que ellos pueden pensar es, ahora sí lo tenemos atrapado, la mujer simplemente es desechable.
20:14
Así que permanecieron de pie, todos con las manos llenas de piedras, esperando que les dieran la orden.
20:22
Iba a ser un ajusticiamiento.
20:24
Y Jesús iba a ser el testigo ocular y el autor intelectual de esa ejecución o de ese crimen.
20:32
Ellos pertenecían a la peligrosa secta maquiavélica, diabólica y oscura del culto de los lapidarios.
20:40
Ellos viven hasta hoy, sobreviven en nuestras iglesias, están metidos entre el liderazgo, pero antes de juzgarlos con rapidez necesitamos hacer una descarnada pregunta introspectiva. ¿Cuántos de nosotros alguna vez tuvimos una piedra en la mano?, Históricamente los cristianos hemos dividido a través de los años el pecado en dos categorías, pecados de la carne y pecados del espíritu.
21:12
Los de la carne generalmente son apetitos descontrolados, lujuria, codicia, gula, borrachera, pereza, son más coloridos.
21:25
Los de la segunda categoría, los pecados del espíritu, esto tiene que ver más con nuestra alma, más que con la parte biológica.
21:32
Orgullo, arrogancia, celos, chisme, espíritu crítico, no tienen, insisto, tanto color como los pecados de la carne.
21:46
De hecho, no provocan tanta murmuración, tal vez porque la murmuración misma es otro pecado del espíritu.
21:53
Entonces, es raro que una iglesia...
21:56
ejerza disciplina y se escandalice sobre pecados del espíritu. Muy raro.
22:02
Si oímos que un líder, que un pastor, se tiene que marchar de su liderazgo por razones morales, seguramente no es por orgullo. El tipo puede ser un petulante, un orgulloso, un enfermo de celos, hablar mal de todo el resto de los pastores, nunca lo quitarán por eso. En todo caso dirán, ¡guau, qué autoridad!
22:24
Cuando dicen razones morales, es para lo que nosotros pensamos que son razones morales.
22:31
Estuvo con alguien, se acostó con alguien más, no pensamos y bueno, son celos.
22:38
Bueno, se veía venir que el tipo es inseguro, debe ser que murmura con su mujer en la casa, debe ser que hace cosas locas como besar a la suegra o no sé. Lo que digo es que las iglesias de nuestros tiempos No se suelen escandalizar por pecados como la arrogancia.
22:59
De hecho, la arrogancia a veces suele verse como seguridad. ¡Wow! ¡Qué tipo seguro!
23:07
El odio se usa para campañas políticas.
23:10
El odio se usa para convocar fieles.
23:14
Si no los convoca el amor por Dios, los hará el odio por el diablo o el miedo por el infierno.
23:19
La justicia propia.
23:22
Esas cosas a nosotros no nos escandalizan o las soslayamos o decimos, bueno, es subyacente a lo natural del ser humano. Ahora Jesús no lo veía así.
23:33
Hay asombrosos relatos en el Nuevo Testamento en los que aparece la tríada de el pecador de la carne, el pecador del espíritu y obviamente Jesús.
23:44
Tenemos la historia del fariseo y la pecadora que ungió los pies de Jesús.
23:51
de los fariseos, el fariseo y el recaudador de impuestos, la del hijo pródigo y su hermano mayor, y esta, la de los integrantes de la secta, de los lapidarios, los religiosos contra la mujer atrapada en adulterio.
24:08
Y en todos estos relatos, los culpables de los pecados de la carne sabían que estaban metidos en un gran lío.
24:17
Esta mujer no dice, bueno, yo soy inocente, no sé cómo vine a parar aquí envuelta en sábana, ella sabe que está metida en un lío, lo sabe, por eso la vergüenza.
24:27
Y ese tipo de gente siempre veían a Jesús como alguien en el cual podían refugiarse, sí.
24:34
Y en estos mismos relatos, los culpables de los pecados del espíritu, del orgullo, de la arrogancia, de los dedos crispados señalando a otros, Ellos pensaban, qué locura, que era posible amar a Dios y despreciar a la gente, que era posible amar a Dios y odiar a la gente que Él creó. Es una locura, porque a mí nadie podría decirme que me ama a mí, pero odia a mis hijos.
25:02
Y soy apenas un hombre sujeto a un montón de, como dice la palabra, de pasiones, sujeto a la caída, a un montón de cosas como todo ser humano. Y si yo soy un hombre injusto y no tolero que alguien diga amarme pero que odie a mis hijos, ¿cuánto Dios? ¿Cuánto más Dios?
25:22
Pero como dijo alguien, creamos un Dios a nuestra propia imagen cuando creemos que Dios odia a la misma gente que nosotros.
25:31
Cuando decimos, ok, ok, yo odio a esta gente y yo sé que también Dios la odia. Ahí es cuando creamos un Dios tamaño bolsillo.
25:39
Dios funciona si a la gente que me cae gorda a mí le cae gorda a Dios.
25:45
Si la gente que yo no tolero tampoco, seguramente Dios la debe tolerar.
25:50
Y esta gente se creía en modelos de madurez espiritual.
25:54
Porque desde luego creo que la mayoría evitaban los pecados de la carne.
25:58
No tenían ni idea de...
26:00
de que sus pecados del espíritu anulaban su capacidad para amar, lo cual hace de los pecados del espíritu los más peligrosos y destructores de todos.
26:12
A nosotros, insisto, lo que más nos escandalizan son los pecados de la carne, con quien se acostó, cómo está su matrimonio y cuál es su orientación sexual y si cuánto vino tomó, eso a nosotros, y que ni te digo si lo engancharon fumando.
26:29
A Jesús lo que más lo escandalizaba eran los pecados del espíritu.
26:35
No estoy diciendo que los otros pecados no lo sean, digo, nunca lo vi enojado con un borracho, nunca aparece enojado con una prostituta, ni siquiera con la mujer que cinco maridos había tenido y el que ahora tenía no era el marido, no le dijo, eh muchacha, lo tuyo ya es deporte, a ver si vamos bajando lo calenturiento, no le dijo eso.
26:58
Le dijo, se nota que tiene sed, se nota que tiene sed de afecto y te voy a dar de un agua de la cual no vas a tener más sed. No la conté, no, no le dijo arregla tu vida, a ver con cuáles de los cinco nos vamos quedando, no.
27:16
Era un Jesús de mente amplia, liberal, no, él sabía que los pecados de la carne, quienes lo cometían, sabían que lo estaban cometiendo.
27:26
Y eso los pone cerca del arrepentimiento.
27:30
Pero el que comete pecado del espíritu y no los ve como pecados, están lejos del arrepentimiento.
27:37
Como supo decir alguna vez Spurgeon, el príncipe de los predicadores, desde luego que los pecados de la carne son malos, ¿cómo no?
27:47
Pero los peores placeres suelen ser puramente espirituales.
27:51
El placer de hallar faltas en los demás...
27:56
el placer del odio, el odio se ha institucionalizado en el mundo, las campañas políticas se hacen a través del odio, las iglesias predican filtrados a través del odio, las redes funcionan a través del odio, los artistas, los influencers saben que deben producir odio, ponerse en las antípodas del otro para generar esa capilaridad o para generar que la gente les ponga like o tener seguidores.
28:29
El odio convoca.
28:31
Yo estoy consciente que noticia siempre es el avión que cae y no los aviones que llegan, pero eso no significa que las malas noticias corran más fuerte solamente porque así funciona el medio. No funciona así, simplemente que el odio sea institucionalizado y nos hemos anestesiado a odiar.
28:50
ha pasado en el último mundial, y fuera de toda broma, sin tener ninguna camiseta puesta en esto, ha pasado en el mundial donde ya no era cada uno ir por su país, sino ir con odio en contra de otro país, sea cual sea.
29:07
Y ese odio ha producido familias divididas, gente enojada, gente que se ha peleado, de verdad, por un equipo de fútbol.
29:19
el placer de desear que el otro se pudra en el infierno, es un placer que obviamente es un pecado.
29:26
Y cuando juzgamos, dijo Spurgeon, estamos más cerca del infierno que la prostituta, mucho más cerca.
29:34
La prostituta no juzga, la prostituta está a un paso del arrepentimiento, la prostituta sabe qué hace mal, convive con su soledad, con su vida hueca, no se autojustifica, no disimula, no le importa ser hipócrita. ¡Ey! Esto es lo que soy.
29:53
Sin embargo, el que juzga no. Se siente superior a la prostituta y justamente eso lo hace inferior.
30:01
Yo me pregunto si cuando aquellos maestros de la ley comenzaron a ser maestros de la ley, a estudiar la Torá, lo que sería homónimamente la Biblia hoy en día para nosotros, Me pregunto si comenzaron con un corazón correcto. Yo creo que sí.
30:18
Yo les doy el beneficio de la duda.
30:21
Yo creo que comenzaron amando a Dios en primera instancia y amando a la gente. Por eso se metieron en el negocio de ser maestros de la ley. Eran buena gente.
30:32
Pero con el tiempo algo les pasó. Suele pasar.
30:36
Todo lo que aprendieron de las Escrituras los empezó a llenar de orgullo.
30:41
Y ya no son aquellos agradecidos porque tienen la salvación.
30:47
Ahora se paran en las puertas de la salvación para decidir quién entra y quién no.
30:52
Y les parece que el club debe ser un poco más exclusivo de lo que es y no cualquier chusma decir que es salvo.
30:59
Entonces, todos sus esfuerzos por obedecer y cumplir la ley los llenaron de desdén por los que eran menos consagrados que ellos.
31:08
Todos sus dones los empezaron a llenar de odio hacia los más débiles, toda su doctrina los empezó a llenar de menosprecio por los que no podían cumplir la doctrina.
31:20
Y se volvieron de a poco siendo esclavos de un corazón insensible.
31:25
Y lo insidioso de estos pecados del espíritu es que sus portadores son asintomáticos, son como los muertos, todos alrededor sufren menos él.
31:35
Todos lloran alrededor, todos los sufren, todos los padecen menos él, él no se da cuenta que lo padece.
31:42
Al menos con los pecados de la carne, insisto, quien los comete sabe, sabe que se metió en problemas, sabe.
31:49
Pero el que comete pecados del espíritu a veces ni se entira que los está cometiendo.
31:54
Y todo lo que hace, todo lo que hace es caminar con una piedra en la mano.
32:00
Yo he vivido toda la vida en la iglesia, al menos desde los siete años de edad, y Dios sabe que yo amo la iglesia, Dios sabe que sí.
32:09
Por mucho que la gente diga no ama la iglesia y siempre le está tirando contra la iglesia, yo amo la iglesia porque me crié y lo que me da autoridad para hablar de la iglesia, que soy parte de ella.
32:19
Pero siempre me suelo preguntar ¿por qué en la iglesia producimos tantos apedreadores? ¿Por qué?
32:27
Pienso en una iglesia en la que formé parte cuando era adolescente, no danzaban, no aplaudían, no se reían, todo era pecado, todo era pecado, no te bendecían.
32:39
porque eso era dar lisonja a la gente, tenían poca capacidad para el gozo, todo el mundo se desayunaba con limón por la mañana e iban a la congregación.
32:50
Y la pose para cantar era, era tolerando la hemorroides.
33:00
No dije eso, perdón, sonó mejor en mi cabeza que cuando lo dije, perdón.
33:07
Pero había una cosa que sí disfrutaban con hedonismo, juzgar la inferioridad espiritual de los demás. Oh, eso era parte de la secta, eso era parte del culto de los lapidarios.
33:23
Los hijos de alguien hacían algo insensato, recogían una piedra.
33:29
El matrimonio de alguien no funcionaba, otra piedra.
33:34
El ministro de música escogía la canción equivocada o tocaba demasiado fuerte, más piedras.
33:41
Alguien violaba un código o tenía un problema, se corría la voz y la gente recogía más piedras.
33:48
Era un placer decir, lo descubrimos y lo quitamos de aquí.
33:55
Eso se amaba recoger piedras. Era parte de ser evangélico. Eres evangélico, tienes una pandereta y una piedra.
34:04
Era la manera en que te aceptaran en la secta.
34:07
Te decían, ¿nunca tocaste la pandereta? No, no me digas que tampoco nunca le tiraste una piedra a alguien. No, no eres arrepentido entonces. ¿Cárgase una piedra?
34:19
Bienvenido al culto de los lapidarios. Era la iniciación.
34:24
Era la manera de pertenecer al club y que te aceptaran. Tenías que juzgar a alguien. Claro que esto estaba implícito, no se hacía abiertamente, desde luego.
34:32
Sucede más o menos así, descubren a una mujer primero con problemas en su matrimonio y luego quizá en adulterio, como el caso de la historia.
34:40
Entonces otras mujeres de la iglesia hablan del tema de manera casual.
34:45
Obviamente no la juzgan, obviamente no la quieren matar, pero empiezan un comentario tipo, qué vergüenza, no, pobres niños. Yo pienso en los hijos.
34:59
¿Cómo fue capaz? ¿Cómo fue capaz?
35:02
Yo pienso en los chicos, yo pienso en los chicos.
35:05
Otra sacude la cabeza, otra chasquea la lengua. Sí.
35:13
Que acá no pasa, pasa en el otro servicio, pero en este no.
35:19
Y fingen una pose de preocupada, desilusión, carga por esa familia.
35:26
Pero si tuvieran carga no lo estarían hablando en una mesa de café, no lo estarían hablando en una esquina.
35:32
Si tuvieran carga estarían orando, estarían abrazando a la mujer o diciendo, mira, cada hogar es un mundo, cada matrimonio tiene sus códigos, imposible que yo pueda hablar desde afuera lo que sucede en una cama ajena, lo único que puedo hacer es llorar contigo.
35:51
Abrazarte sin juzgarte, sin hacerte preguntas incómodas, no hacemos eso.
35:56
Decimos, no, no, no, no, es que yo la verdad me dio carga y me preocupé, por eso lo comenté. Pero por dentro en realidad estamos pensando otras cosas. Decimos, esta mujer nunca me gustó, siempre lo sentí en mi corazón, muy Jezabel, muy Jezabel.
36:13
Se no estaba que estaba al acecho, era un gatito, siempre me pareció una buscona.
36:21
Es que lo sentí en mi corazón, dice una chismosa la otra.
36:26
Y a veces suele ser una manera semántica, religiosa, de prejuzgamiento.
36:32
Son piedras más pulidas, desde luego, pero matan de igual manera.
36:36
Matan el testimonio, matan la reputación, matan la vida pública de otro.
36:42
Y Pablo es muy directo el apóstol con estos miembros del club de los lapidarios, del culto de los lapidarios.
36:49
Aquellos que señalan a los demás con su dedo santo.
36:53
Él dice, quienquiera que seas tú que juzgas...
36:57
Tú que juzgas a otros, te condenas a ti mismo porque tú que juzgas haces lo mismo, estás al mismo nivel de aquellos a los cuales condenas.
37:07
Pablo es directo, pero no recordamos mucho ese versículo, no lo decimos, no nos empoderamos con eso, no hay pastores que nos hagan repetir eso y entonces lo olvidamos.
37:16
Él dijo tú estás al mismo nivel del que estás condenando.
37:20
Pablo le está hablando a cualquiera que filtra la gracia de Dios por la red, por el tamiz de su propia opinión.
37:29
Cualquiera que diluye con su prejuicio la misericordia de Dios.
37:33
El hermano mayor del pródigo que no quiere asistir a la fiesta. El obrero que trabajó 10 horas, molesto porque el que trabajó una hora recibió la misma paga.
37:43
Y uno cree que sabe cómo mide Dios.
37:49
Uno cree que sabe cómo mide Dios.
37:52
En Buenos Aires, hace muchos años, en los 80, había un pastor muy famoso, muy popular, y Dios lo usaba con muchísimas reuniones y con multitudes, y un día, un día nos enteramos de algunos que otros escándalos, de esos coloridos que a todos nos gustan y que llegan inmediatamente al programa de chismes.
38:15
Entonces los pastores de Buenos Aires se reunieron, me consta, y dijeron tenemos que juntar firmas para echarlo de la iglesia, que no pertenezca al cuerpo de Cristo, despegarnos de él, que es algo que suelen hacer o solemos hacer los evangélicos, rematar a nuestros heridos y decir nunca tuvo él que ver con nosotros, nunca. Si tiene éxito es nuestro, si es fracaso es huérfano.
38:42
Y entonces en esa reunión dijeron, juntemos firmas y presentemos esto ante la sociedad.
38:47
Y había un querido pastor llamado Omar Cabrera, que actualmente está en la presencia del Señor.
38:52
Y él dijo, ok, yo no tengo problema de firmar, pero quiero que me digan ustedes, pastores, ¿a qué hora tienen sus servicios y qué día?
39:03
La mayoría dijo domingo, a la mañana, otro domingo a la tarde. Ok.
39:08
Porque resulta que este al que queremos echar tiene servicios todos los días. Y el taxista, el obrero va durante el día, la tarde, la mañana.
39:22
Incluso la prostituta que trabaja a la noche me consta que va a sus servicios de madrugada, que también la tiene abierta la iglesia 24 horas.
39:30
Si alguno de ustedes toma esta posta y abre la congregación durante siete días, 24 horas al día, Entonces, ok, vamos a deshacernos de este tipo.
39:42
Alguien más como él está en la radio toda la noche predicando.
39:46
Alguien más como él visita hospitales. Alguien más ayuda a la gente porque eso es lo que tenemos que reemplazar antes de quitarnos de encima, como dicen ustedes, este parásito.
39:56
Alguien de la mesa levantó la mano y dijo, hey, Omar, no somos salvos por obras.
40:03
Y Omar Cabrera le dice, ¿sabes qué, mi viejo?
40:06
Yo dudo de eso, no sé cómo Dios mide.
40:09
Yo no sé cómo Dios mide.
40:12
Yo lo que sé es que Dios pone la cinta de medir en el corazón de la gente.
40:17
Y me temo que cuando lleguemos al cielo, mucha gente que creemos que tiene el cielo comprado VIP no estará ahí. Y aquellos que imaginamos que nunca pasarían por la puerta van a estar allí.
40:27
Me temo que Dios mide a la gente de manera diferente.
40:35
Obviamente, en aquella ocasión no firmaron, porque nadie quería trabajar como lo hacía aquel pastor. Sé que alguno está pensando, pero entonces trabajar es todo. Lo sé, lo que digo es, su tema lo arreglará con Dios. ¿Será al infierno o al cielo? Dijo Pablo, no, somos jueces.
40:53
No decidimos nosotros quién va al cielo, no somos los cónsul del infierno. No otorgamos visa para que se vayan abajo. No nos dedicamos a eso. No es nuestro trabajo.
41:04
No es nuestra atribución repiquetear el martillo del juez. Ahora, una cosa es tener una convicción, desde luego que las tenemos.
41:12
Y otra cosa es declarar culpable a la gente y desearle que se pudra en el infierno.
41:18
Y Dios nos hace un llamado a aborrecer el mal, claro que sí, pero nunca, nunca, nunca nos ha llamado a despreciar o a condenar al malo.
41:27
Pero convengamos que, claro, condenar es un placer morboso, ¿cómo que no? Es una droga.
41:33
es un estimulante al ego, alagar no nos llena, condenar, criticar, hagan la prueba, llama a un amigo o una amiga y dile te quiero contar de lo bien que le va a fulanito y vas a ver como dice ah bueno si estoy ocupado, pero déjale un mensaje y dice no sabes el chisme que te tengo y cuenta 3, 2, 1 y te responde, Entonces, cada vez que nos enteramos que alguien cayó en algo escandaloso, sentimos que comparados con él no somos tan malos, no somos tan pecadores.
42:09
Pero justamente repetiré lo que te dije hace unas semanas, Dios nunca nos compara con alguien peor que nosotros, no funciona así.
42:17
Ojalá Dios nos comparara con Pablo Escobar, con Hitler, con Maduro, Al Capone, Osama Bin Laden, la mincha mal, ojalá.
42:32
No, Dios nos compara con Él mismo.
42:38
Pablo argumenta en Romanos 3.12, comparados con Él, no hay quien haga lo bueno, no hay. Ni el Papa, ni el Pastor, ni el Rabino, no hay quien haga lo bueno comparado con Él, porque Él es el parangón, Él es el parangón.
42:54
Sí, sí.
42:58
Por eso insisto, cuando algún ateo te digo, y si Dios existe, ¿por qué le pasan cosas malas a la gente buena? Dile, porque no hay gente buena.
43:09
Ergo, nadie merece ponerse la toga y subir al estrado, ¿nadie?
43:15
Ahora, sabiendo esto, ¿por qué algunos nos ponemos en el papel de jueces? ¿Por qué? ¿Por qué creemos que tenemos ese derecho? ¿Por qué?
43:25
Pablo ofrece una luz al respecto y en Romanos 2.17 dice, he aquí, tú tienes el sobrenombre de judío y te apoyas en la ley, ¿correcto?
43:35
Te glorías en Dios porque tienes la ley, la Torá.
43:40
Tú pues que enseñas a otro.
43:42
¿Nunca probaste de enseñarte a ti mismo?
43:45
Pablo era muy irónico, por cierto, muy mordaz.
43:50
Y ustedes dicen, ¿qué quiso decir? Tú que eres judío, que tienes la ley...
43:53
¿Qué quiso decir? Bueno, vamos a suponer, alguna vez di este ejemplo, vamos a suponer que te invito a dar un paseo en un avión pequeño, un avión privado, y yo digo que voy a pilotear la nave. ¿Sí?
44:06
Tú me dices, ¡epa! No sabía que eras piloto de aviones. ¿Y cuándo hiciste el curso de aviación?
44:14
Yo no te respondo, pero saco una foto color sepia de mi bolsillo y te digo, este era mi abuelo.
44:21
Piloteaba aviones...
44:23
En la guerra, yo llevo la aviación en las venas.
44:33
Como él es respetuoso, me dice, bueno, entonces tu abuelo te enseñó a volar. No, no, no, mi abuelo murió antes que yo naciera.
44:42
Entonces, ¿quién te enseñó a volar?
44:46
Ahí mismo saco un libro de aviación y te digo, me leí todo el libro...
44:53
Me sé toda la fraseología aeronáutica Pregúntame Si hay una emergencia hay que decir Mayday Mayday Aprendí a hacer crosscheck Decir crosscheck Sé que A es alfa B es bravo Y C es Charlie En esa instancia me dice Bueno, bueno, bueno, está bien ¿Pero volaste alguna vez?
45:18
Volar a lo que sí sé Volar No volé pero me compré el uniforme de piloto, así que tengo el abolengo de mi abuelo, o sea, la ascendencia de mi abuelo, tengo el libro y tengo el uniforme.
45:36
Vamos a despegar.
45:41
Por más que digas que me amas, no vas a moverte de tierra, no vas a despegar.
45:47
Porque cualquier persona que tiene uso de razón sabe que se necesita más que un árbol genealógico, un libro o un uniforme para pilotear un avión, sí. El apóstol habla específicamente de eso. Los fariseos no alegaban ser pilotos, pero alegaban ser religiosos.
46:04
Sus antepasados no fueron compañeros de tripulación aéreos, pero fueron compañeros del banco de una sinagoga, de una iglesia.
46:10
No tenían un libro sobre aviones, pero tenían la Torá, se la sabían de memoria, a quién condenar y a quién no.
46:17
Y sobre todo tenían el uniforme, los habían circuncidado, eran judíos. Y se sentían orgullosos, ¿orgullosos de qué? De su abolengo, de su ley y de su iniciación.
46:30
Ahora, ¿los símbolos son importantes? Sí, pero no imparten salvación.
46:36
Confiar en un símbolo es como afirmar que ser piloto es porque tengo un uniforme y como digo siempre, nacer en un garage no nos hace un auto.
46:47
¿Qué clase de Dios miraría a un hipócrita religioso y diría, nunca me has amado, nunca me has obedecido, pero debido a que tu nombre consta en el registro de las asambleas de Dios, que es una organización con muy buena doctrina, adentro.
47:05
Por otro lado, ¿qué clase de Dios miraría al buscador sincero y diría, mira, dedicaste tu vida a amarme, a amar a mis hijos, me entregaste el corazón, confesaste los pecados, pero no te puedo salvarme, hermano.
47:19
Tu iglesia no celebró la cena del Señor una vez al mes y por ese tecnicismo podés creer que te voy a dejar afuera.
47:29
O sea, desde la perspectiva de Dios, no hay ninguna diferencia entre el impío parrandero, el impío acostumbrado a señalar con el dedo y el impío que calienta el banco de una iglesia. La pandilla destartalada, el clan del tribunal y el coro de la iglesia necesitan el mismo mensaje. Sin Dios estamos todos perdidos.
47:50
Todos, ¿sí?
47:55
Y después resume Pablo y dice, che, ¿somos los judíos mejores que los demás? No, yo le he demostrado que todos los hombres somos pecadores, ya sean judíos o gentiles, españoles o argentinos, mexicanos o ecuatorianos o ingleses.
48:17
Como dicen las Escrituras, nadie es bueno, nadie en absoluto.
48:23
Pero mientras que nuestros ojos estén puestos en lograr la blancura personal, nunca vamos a experimentar la gracia y el perdón de Dios.
48:31
En todo caso, nos volvemos ególatras, enfermizos.
48:37
A aquello que algunas veces nos sentimos jueces, Jesús nos llamó en Mateo 23, 27...
48:45
frase que quisiera que siempre recuerdes porque así te llama el Señor, así como te dice princesa, te amo, príncipe amado. Cuando uno juzga nos llama sepulcro blanqueado.
48:59
Las tumbas eran blanqueadas, eran muy comunes en los días de Jesús.
49:04
Las tumbas eran pintadas con un blanco intenso para que nadie las tocara accidentalmente durante la noche y evitara volverse ceremonialmente impuro, no aptos para el culto.
49:17
Y esas tumbas parecían hermosas por fuera, pero su interior estaba llena de cosas pútridas, cadavéricas. Y Jesús nos alertó acerca de los exhibidores de la santidad.
49:33
Él dijo, por muy blancos y brillantes que parezcan por fuera, lo que realmente importa es lo que hay en el interior.
49:40
Y esa peligrosa creencia de que podemos hacernos aceptables ante Dios mediante nuestro propio esfuerzo humano, es blanquear una tumba.
49:52
La doctrina, la ley, cumple el propósito de revelar el pecado, sí, sí, pero es todo lo que la doctrina va a hacer.
50:01
puede mostrarnos lo que está mal en nosotros, pero es incapaz de redimirnos.
50:05
El legalismo hace eso, eres un pecador y te llevas la culpa, ¿ok? Eso eres, no te cambia.
50:13
Es un doctor que te dice, ok, ok, ok, tiene cáncer, ¿y qué vamos a hacer? Lo siento, pero agradezca que le digo que tiene cáncer.
50:21
O sea, es alguien que te muestra la patología, el legalismo muestra la patología y nunca te da la terapia.
50:26
Entonces, no importa qué tan estrictos seamos, la ley nunca nos hará santos.
50:31
La sana doctrina no nos puede hacer semejantes a Cristo. He escuchado a tanto decir, yo soy santo porque tengo la sana doctrina por Dios. Entonces, no debió haber muerto Cristo en la cruz, debió haber dado una serie de instrucciones, un manual de estilo como hace McDonald's si quiere ser parte de la franquicia.
50:51
Yo hace poco leía que si vas a una tienda de pinturas, Hay 548 tonos de color blanco para elegir. 548.
51:02
Podríamos pasar toda una vida intentando conseguir el blanco adecuado y algunos de nosotros no hacemos eso. Algunos se creen blancos y yo los veo amarillos.
51:14
Color ratón. ¿Quién puede ofrecernos blancura total? Nuestro señor.
51:20
Y Dios no permite, no quiere, no tolera que blanqueemos nuestras tumbas todos los días.
51:27
Él quiere resucitarnos de la tumba, sacarnos de lo pútrido, sacarnos de ahí, gente.
51:35
Bueno, volvamos a nuestra historia.
51:39
Volvamos a la historia. Ahí estaba la mujer esperando la muerte, jueces con piedras en las manos y aquel hombre llamado Jesús.
51:47
Los apergadores le preguntan, ¿qué dices?, ¿La pedreamos?
51:54
Jesús, recuerdan, está sentado, ¿sí?
51:58
O de cuclillas a esta altura. Y entonces hace algo curioso.
52:05
Empieza a escribir en la arena la única vez, el único registro de que Jesús haya escrito algo alguna vez.
52:16
Y el acto de escribir molestó a los apedreadores porque es como cuando estás hablando algo importante con alguien y le estás garabateando en un papel.
52:25
Es una conducta extraña de parte de Jesús.
52:29
Así que los maestros de la ley siguieron presionándolo.
52:32
Tú eres el rabí. ¿Qué tienes que hacer? ¿Qué hacemos? ¿La matamos?
52:41
Jesús habló y dijo, ok, apedrénla.
52:48
pero esto es lo que dice la ley, ¿verdad? Aperguenla.
52:53
Solo una condición, que tire la primera piedra el hombre que no tiene pecado, que empiece el más puro y vuelve a escribir en el suelo.
53:10
Yo sé que están pensando, ¿y por qué no hubo un hipócrita que dijo, ok, yo soy puro, pac, quizás por lo que estaba escribiendo.
53:20
Lamentablemente, Juan no dice que escribió, pero eso no ha impedido que los eruditos traten de adivinarlo.
53:29
En las leyes romanas se acostumbraba que el juez escribiera primero la sentencia y después la leyera, así que algunos piensan que eso era lo que estaba haciendo Jesús.
53:40
Pero hay una fascinante idea, y esta es la que más me gusta, es que Jesús estaba escribiendo los nombres de los pecados cometidos por aquel grupo.
53:53
Juan y Roberto se quedaron mirando por la ventana mientras se producía el adulterio con mucho morbo y bollerismo del más necesario que tenían que reunir para reunir evidencia. O sea, Simplemente tenían que haber entrado y sorprender a la mujer, pero se quedaron unos 20 minutitos mirando de afuera.
54:23
Aquí mismo está Daniel, guardador de la sana doctrina, con la piedra en la mano, pero vive bajando la mirada de cuanto trasero se le cruza.
54:41
También acá está Mario, otro defensor de la senda antigua. A él, a diferencia del otro, no se le escapan los senos.
54:54
Y si la esposa lograra descifrar la contraseña de su celular, ¡guau! Tendría un problema.
55:05
Y ni hablar de esa hermana que está aquí, con la mantilla en la cabeza, la pandereta en la mano y una piedra en la otra.
55:13
Y cuando tiene sexo obligado con su esposo, en realidad imagina que lo hace con ese muchacho que tanto la trae en secreto.
55:22
Luego tenemos aquí a Ledita Dorador. ¡Wow! Con una piedrota en la mano.
55:28
Pero cuando se encierra en la habitación pasa horas enteras mirando porno.
55:33
¿Y qué decir de ese predicador que habla del arrepentimiento, que dice que extraña los mensajes de Shishi Ávila, que ese sí era un predicador, pero maltrata en secreto a su esposa y la denigra psicológicamente como mujer? ¿Y quieren que hablemos de ese creyente que carga una piedra pero miente en su declaración impuesto para pagar menos?
55:53
Tal vez eso es lo que él escribía.
55:56
Y alguien hizo...
56:13
Algo como, ¿quieren que empiece a poner más detalles y ponga apellidos? ¿Quieren que empiece a escribir más nombres?
56:22
Tal vez se hubiera nombrado uno a uno los pecados de los miembros del Club de Lapidarios, ese círculo de justicia propia.
56:28
Pero lo que sí estoy seguro que estaba enfrentando a aquellos hombres a una decisión. Adelante, tira tu piedra, júzgala, condénala. Desde luego que tú no eres una prostituta, condénala.
56:38
Solo asegúrate de que tú no tienes ningún pecado. ¿Ok?
56:43
que te presentarás ante el tribunal de mi padre y dirás, yo condené, yo apedré, porque hasta donde la mente me daba, mi moral lo respaldaba. ¿Cierto?
56:52
No hay celo, no hay envidia, no hay murmuración, no hay orgullo.
56:57
Supongo que tienes la altura moral para cargar y lanzar una piedra.
57:02
Pero algo sucedió, algo asombroso.
57:05
Alguien soltó su piedra y la dejó caer en la tierra.
57:08
después un segundo y un tercero y empezando por los más ancianos según la costumbre judía.
57:14
Ninguna de las piedras llegó a ser lanzada aquella tarde, ninguna.
57:17
Porque en la comunidad de Jesús no hay lugar para tirar piedras, nadie puede.
57:24
Todos estamos demasiado quebrantados.
57:27
Los miembros del culto de los lapidarios siempre quieren dividir a los seres humanos en dos categorías, pecadores como esta mujer y justos como ellos.
57:37
Jesús lo reemplaza, reemplaza esas dos categorías con un solo golpe brillante, por otras dos categorías.
57:44
Pecadores que admiten ser pecadores y pecadores que niegan ser pecadores.
57:51
Porque a veces pensamos que luego de convertirnos al Evangelio, nuestra principal tarea ministerial es decirle a la gente que no nos agrada lo mucho que no nos agrada y lo mucho que la rechazamos y la segregamos.
58:03
Porque eso nos genera cierta sensación de superioridad.
58:07
Por eso amerita la pregunta, ¿tenemos piedras que soltar?
58:11
Yo sí.
58:14
Quizás llevamos tanto tiempo cargando esas piedras que ya no somos capaces de recordar la vida sin ellas. Simplemente es un acto reflejo, nos lavamos los dientes, nos vestimos, la cartera, la llave del auto, la piedra.
58:26
Y vamos en el auto hablando de quien sea. Nuestros hijos saben que somos arrojadores de piedras.
58:32
Claro, nunca decimos lo mataremos, simplemente decimos wow, no puede ser, ay me duele, ay lo tengo que contar porque si no lo digo la cosa es que tiramos piedras.
58:41
Solemos pensar que amar a una persona es lo mismo que aprobar su conducta y entonces decimos no es que no apruebo la conducta, Jesús no aprobaba el pecado de esa mujer, pero nunca la discriminó como una persona de clase B, nunca le puso una letra a escarlata en su vestido.
58:59
pero a nosotros nos fascina etiquetar a la gente.
59:03
Por ejemplo, vuelas en primera clase, en cualquier línea comercial, un tripulante te va a traer una toallita húmeda para refrescar tus manos y tu cara sin que se lo pidas.
59:14
Vuelas en clase turista, tu sudor es tu problema.
59:22
Pásate la lengua.
59:25
Estás en primera clase, te traen nueces calientes, una copa de vino, quizás pantuflas, almohadas, auriculares y una manta antes de despegar.
59:33
Vas en clase turista, es posible que alguien pase y digas, maníes, maníes, y los que puedes agarrar.
59:43
Pero hay algo que nunca vi.
59:46
Nunca he visto a alguien de primera clase ponerse de pie, romper la cortina, mirar a clase turista y decir, estoy derribando el muro divisorio de la hostilidad.
59:55
De ahora en adelante comeremos la misma comida, beberemos del mismo vaso y todos comeremos las mismas nueces calientes porque somos uno, nunca.
60:05
Porque en el fondo nos encanta la división de categorías.
60:09
Cuando me toca ir atrás, miro a los de adelante y digo, señor, ¿por qué?, No entiendo tanta injusticia. Te he servido toda mi vida con piedad. ¿Por qué?
60:23
Pero cuando me toca ir adelante, veo con placer.
60:27
Yo estoy en el asiento 2A y veo con el placer con el que busca el 127H. Y se detiene. No, aquí no es.
60:44
Continúa tu viaje, chico.
60:49
Aquí tenemos un baño para seis, allá hay un baño para 300. Sí. Al final de la historia solo quedaron allí Jesús, la mujer y un montón de piedras abandonadas.
61:05
Jesús se habría podido convertir en un apedrador. Él tenía derecho, él sí tenía derecho, pero en lugar de eso hizo algo maravilloso.
61:16
Le pregunta a la mujer, ¿Dónde están todos los apedreadores? ¿Ninguno te condenó? ¿Ninguno de ellos?
61:31
Era una pregunta retórica.
61:34
Lo que están diciendo ellos son como tú.
61:36
No te sientas inferior, a pesar de esa falsa superioridad espiritual. Están a bordo de tu mismo barco, créeme. ¿No queda ni un solo apedreador, muchacha? ¿No?
61:50
Ninguno, señor.
61:52
Ninguno.
61:54
Muy bien.
61:56
Yo tampoco te condeno.
62:00
Ahí se acaba la novela.
62:06
Pero Jesús le dice algo más.
62:08
Le dice algo que le llega al corazón y la devuelven a la vida.
62:12
La llenan de esperanza porque hay alguien que cree en ella.
62:16
Y estas últimas palabras quedarán en su corazón hasta que sea anciana, arrugada y canosa y esté con un esposo, hijos y nietos que la aman. Jesús le dice, ¡hey!
62:30
Vete y no vuelvas a pecar.
62:34
La aceptación de Jesús es gratuita, es inmerecida, no hizo mérito ella, pero es exigente.
62:42
La misma gracia que la libera de los pecados del pasado, la estaba llamando a caminar libre de los pecados del futuro. Ya no peque más.
62:52
Le está diciendo, tú puedes, lo lograrás.
62:57
Cada vez que recuerdes este incidente, sabrás que naciste otra vez.
63:03
No cruces la línea otra vez.
63:06
No cometas el mismo error.
63:09
No lo vale.
63:12
Hace tiempo yo leí el fragmento de una novela que describe un episodio en los cielos tal como se lo imagina el autor. Su licencia es así.
63:23
Dice, resulta que los justos llegan a la puerta de los cielos dispuestos a ingresar, seguros de encontrar sus asientos reservados.
63:33
De repente se empieza a colar chusma.
63:36
Gente que no parecía ni santa ni justa mientras estaban en la tierra. Ellos lo conocen.
63:43
Y llegan judíos ortodoxos con sus trajes y se meten en la fila para entrar al cielo.
63:49
Muchos católicos con sus virgencitas y sus cruces.
63:55
Algunos ateos conocidos y se meten en la fila, felices.
64:02
Los justos empiezan a mirar unos a otros y dicen, no, no, no. Esto es un chiste. ¿Cómo Dios perdonó a esta gente?
64:10
Entonces acá dejan entrar a cualquiera.
64:13
esto se está llenando de gentuza después de toda la doctrina que guardé caramba pero no puedo creerlo ¿para qué cuernos guardé mi santidad? y con una furia que va en aumento comienzan a blasfemar contra Dios y en ese preciso momento quedan condenados resultó que aquel era el juicio final y ellos mismos se auto juzgan y excomulgan el amor estaba ahí y ellos se negaron a reconocerlo Pero ellos dicen no queremos un cielo abierto para todos.
64:47
En todo caso despreciamos a este Dios que permite la entrada al cielo a un ladrón que lo único que hizo el condenado es reconocer a Jesús en el minuto final de su vida cuando yo hice todo para merecerlo. No podemos amar a un Dios que ama tan escandalosamente y prefieren...
65:10
Prefieren irse al infierno con un diablo que es más predecible.
65:16
El amar a una persona hace que lo que el culto de los lapidarios jamás podrán hacer, transformar una vida.
65:25
Imagínate lo que podría suceder en el mundo si adoptáramos el estilo de Jesús.
65:32
Si dejáramos de menospreciar a las demás personas, que diríamos por lo menos...
65:37
¿quién soy yo para juzgar? ¿qué sé yo la vida de cada quien?
65:41
yo lo puedo juzgar por lo que hace y veo hoy pero no conozco los pasos del ayer ni lo que sufrió ni por lo que está pasando no sé sus traumas ¿yo qué sé? a ver si lo juzgo y después no entro al cielo yo por juzgar y él se va porque pide perdón imagínate que nos lleguen a conocer como aquellos que nunca recogemos una piedra como que jamás juzgamos a nadie Así yo conocí a Juan Carlos Ortiz. No sé sus defectos, supongo que su familia los conocerá, tal vez.
66:14
La parte que más me afectó del fundador de esta iglesia era, mijo, nunca hablemos de alguien que no está presente para defenderse. Sí, sí, pero viste lo que hizo y qué sé yo, yo no estuve ahí, querido, yo no sé quién para juzgar.
66:29
Nunca, nunca te permití hablar de nadie, jamás.
66:33
ni aun los que lo habían lastimado a él decía bueno pobrecito hay que amarlo porque ni el diablo debe querer entonces uno lo tiene que amar no te confundas no todo es lo que parece todos somos santos y a todos nos gusta arrojar piedras hasta que un buen día una mañana viene el Señor y escribe todos nuestros pecados ocultos y secretos en la playa pública Y es justamente cuando ahí dejamos de ser santos, pero en realidad nunca lo fuimos, solamente ahora nos conocen.
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Así que lo mejor que hoy podemos hacer esta mañana tarde o noche en casa es abandonar urgente, correr por nuestra vida y abandonar la secta de los lapidarios y luego en el camino o ahora mismo dejar caer la piedra.
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Un aplauso al Señor de señores, al Rey de Reyes.
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Si ese aplauso es para Dios, que se escuche gente.
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Alguien tiene que celebrar más que eso, el Rey. El Rey está en la casa hoy, ¿sí o no?
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¡Qué lindo!
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Y bueno, ¿qué hacemos?
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¡Ja, ja!
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No es una cosa que uno decide y ya.
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Cuesta una vida.
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Porque al principio yo juzgaba a los que estaban a mi nivel.
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Después juzgaba a los que estaban arriba. Después cuando yo ya fui parte del liderazgo, juzgué a mis padres. Decía, bueno, yo puedo juzgar, tengo otro discernimiento. Y un día me di cuenta que yo no podía juzgar a nadie.
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Que no me correspondía a mí hacer un juicio de valores.
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Que tenía que amar...
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que tenía que orar, alguien dirá, ok, eso es ser demasiado amplio, eso es no predicar contra el pecado, sí, sí, cómo no predicamos contra el pecado, lo que no hacemos es predicar contra el pecador, esa es la gran diferencia, no estamos a favor del pecado ni a favor de lo malo, solamente no estamos en contra de quienes lo cometen, aunque parezca una locura, no, no, Porque Dios los ama porque son a veces niños asustados, niñas asustadas en cuerpos de mujeres.
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Y el Señor dice, si quieren que los conozcan, esta es la manera en que los conocerán.
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Si os amáis los unos a los otros.
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Esa es la señal, no dijo ni la doctrina, ni la cruz, ni el templo, ni el iPad. Dijo la manera en que los van a conocer, ni la Biblia. La manera en que los van a conocer es la manera en que amén.
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y creo que lo podemos lograr, decir ok, seamos River, al menos este lugar pequeño, una iglesia que nunca juzgue, que se ocupe Dios, que si alguien nos pide consejos se lo damos, lo abrazamos y estamos con él o con ella, no juzgamos, porque nunca sabemos cuando nuestro hijo estará ahí, Cuando tendrá el pecado la cara de un cónyuge, la cara de una hija, la cara de un hijo, la cara de un padre, de una madre y entonces ya no es el pecado, ya es una persona.
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Y cuando no es una persona ya no es una estadística, no es un número, no es una iniquidad, es una persona.
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Si podemos ver a la gente tras la capa de lodo, entonces nos parecemos, recién nos parecemos un poquito a Jesús.
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Caramba que yo no lo estoy logrando, pero no hay un solo día en que diga Señor ayúdame a parecerme, si no es a ti, por lo menos a Ortiz como lo conocí.
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Me gustaría decir, sí, sí, no hablemos, no hablemos, no juzguemos, pero me sale, porque así somos.
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Pero todos los días queremos crecer un poquitito y parecernos a Él. ¿Queremos parecernos al Señor, sí o no?
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Vamos a poner la mano en el corazón y orar. Padre, gracias por esta mañana.
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He transmitido lo que creo me has dicho que diga.
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Gracias, Señor, por el respeto y el silencio que mis hermanos me han brindado aquí y del otro lado de la pantalla.
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Como cada domingo yo he hablado al intelecto que es donde torpemente puedo llegar, Pero tú has hablado al corazón, a los tuétanos, a los más profundos del alma y del ser. Yo te pido que exiges con tu espíritu esta palabra. Que en lo profundo del ser de cada quien, cada uno esta palabra le quede grabada, escrita, esculpida para siempre. Señor ayúdanos hasta que nos vengas a buscar o nos toque bajar al sepulcro.
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a no condenar, a no juzgar, a ver con amor, a tratar de entender lo que hoy no entendemos. Ayúdanos, Señor, a ser con poquito como Tú.
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Que River, que la iglesia de general, en general en el mundo, sea ese lugar donde una prostituta, un borracho, donde un incrédulo, un ateo, donde un abusador...
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sea el primer lugar que piense en buscar refugio que diga ahí me van a abrazar no a probar lo que hago pero me van a abrazar y puedo arrepentirme te ruego Señor que volvamos a ser esa iglesia primitiva caiga una unción de amor sobre nosotros ayúdanos a mirar la gente como tú las miras como dice aquella canción ayúdame a mirar con tus ojos Yo quiero sentir en mi corazón la necesidad, la carga que tú tienes.
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Te pedimos perdón por los que no te piden perdón.
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Te pedimos que nos regales empatía si no la tenemos.
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Ayuda a nuestra incredulidad. Y fundamentalmente todos aquellos que tenemos errores.
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Ahora digamos Señor perdona mis pecados, limpia mi vida.
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Acepta mi vida tal como está y ayúdame a cambiar. A ser cada día más puro, más santo.
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Te entregamos las piedras, las dejamos caer en tierra.
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No juzgamos a nadie y pedimos que tu misericordia, tu gracia y tu favor nos alcance y nos bendiga.
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Gracias Señor por esta mañana. Gracias por este mensaje que cambia nuestras vidas. Ayúdanos a escapar de esta secta.
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Sácanos de la secta lapidaria. Llame como se llame.
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se conozca como se conozca la denominación la religión o la rama religiosa quítame de esa secta Señor y ayúdame a pertenecer a la familia de los que aman a la familia de los que aceptan de los que lloran con los que lloran y ríen con los que ríen y si eso genera la crítica de los que se quedan en la secta enhorabuena bienaventurados somos Gracias Señor por habernos hablado. Gracias Señor por esta mañana, por el fin de semana.
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Te ruego que bendigas la entrada y la salida de cada quien. Que bendigas la salud de todos los que están aquí. Que nos des un fin de semana maravilloso. Que bendiga mi viaje a México esta semana. Y que este sea un día y un domingo de enorme bendición. Bendigo a esta gente en el cuerpo, en el alma y en el espíritu. Y a todos los que están aquí.
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Pueden dejar las piedras en los asientos, en los pasillos. Tenemos personal de limpieza que las llevará al tacho de basura. Bendiciones para todos. ¡Chao!
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Gracias por ver el video.
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Gracias por ver el video.